Sesiones individuales
para adolescentes
La adolescencia no es un mal que deba tratarse, sino una transición delicada que merece ser acompañada.

Enfoque terapéutico
En este consultorio de psicoanálisis, ofrezco a los adolescentes un espacio de palabra propio, distinto del de los padres.
Mi práctica clínica responde a la misma exigencia que para los adultos, ajustándose al ritmo y al lenguaje de esa edad en la que el cuerpo, la identidad y los vínculos se transforman todos a la vez.
La confidencialidad es un principio no negociable: lo que se dice en el consultorio pertenece, en primer lugar, al propio adolescente. No busco corregir un comportamiento ni tranquilizar a toda costa, sino abrir un lugar donde el malestar, a menudo no formulado, pueda finalmente encontrar sus palabras.
¿Para quién el psicoanálisis?
Estas sesiones individuales están abiertas a todo adolescente, sea cual sea su perfil o la naturaleza de sus preocupaciones.
Las personas acuden por una angustia escolar, una relación difícil con el cuerpo o el sueño, un conflicto familiar que ha llegado a un punto muerto, una amistad o un primer amor que las afecta más de lo esperado.
También acuden para hablar de cuestiones de identidad —relacionadas con el género, la orientación sexual o la búsqueda de su lugar en el mundo— con el deseo de ser escuchadas sin ser juzgadas para poder hablar.
No es necesario tener un trastorno diagnosticado para consultar: el malestar adolescente rara vez se manifiesta de inmediato, y mi consultorio existe para expresar estos sentimientos.
