Sesiones individuales
para adultos
Consultar no es simplemente atravesar una crisis: es también darse la oportunidad de decirse de otra manera.

Enfoque terapéutico
La sesión se construye a partir de lo que usted decide compartir —un sueño, una frase recurrente, un silencio que lo dice todo—. Se lleva a cabo sentados uno frente al otro o en el diván.
El trabajo puede durar varias semanas, varios meses o algunos años, en función de sus objetivos y necesidades. Lo recibo sin jerarquizar los motivos ni apresurar el ritmo de las cosas; se trata menos de resolver un problema que de dejar surgir una palabra que, a menudo, aún no se ha dirigido a nadie.
Formado en las corrientes freudiana, reichiana y lacaniana, e inspirado por la literatura, el cine y la antropología, ejerzo el psicoanálisis considerando la historia de cada persona como irreductible a los esquemas de lectura preestablecidos.
¿Para quién el psicoanálisis?
Estas sesiones individuales son apropiadas a todo adulto, sea cual sea su edad, situación o el motivo que lo lleve a consultar.
Se acude a ellas para atravesar una crisis, un duelo, una ruptura; para comprender dificultades que se repiten, tanto en el amor como en el trabajo; para depositar una ansiedad o una tristeza que se instalan sin que se vislumbre la causa.
También se viene sin una urgencia particular, simplemente para conocerse mejor, recuperar la creatividad o para dar por fin palabra a aquello que, hasta entonces, no había encontrado ni lugar ni destinatario.
No se requiere ningún perfil ni se privilegia ningún síntoma para cruzar la puerta del consultorio.
