"Siempre nos queda París"
- Alejandro Arciniegas

- 9 ago
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Al Dr. Rodolfo Llinas, neurocientífico, le pidieron una vez su opinión sobre el amor eterno y respondió: "Eso es algo reservado exclusivamente a los genios". Por muy extravagante que pueda parecer, esta afirmación contiene, no obstante, una pizca de verdad y ofrece una perspectiva útil sobre cómo valoramos las relaciones amorosas.
Llinas sugiere que nunca debemos dar por sentado el éxito de nuestras relaciones. Imaginar la forma más elevada de inteligencia envuelta en el futuro de una pareja es reconocer cuán lejos estamos de saber gestionar los conflictos que inevitablemente surgen cuando el paso del tiempo, la rutina y el desgaste… dejan un residuo diario de hostilidad que pone en tela de juicio la propia realidad y supervivencia de nuestra relación. Cuando nada parece ir bien, una voz interior nos interpela: "¿Es esto a lo que me comprometí?" Y, sin embargo, mientras las partes se repliegan en las mismas posiciones que les impiden superar sus tormentos, siguen profesándose el más solemne de los afectos: cada herida es un expediente, cada discusión, un melodrama.
La terapia de pareja puede ayudarle a identificar los comportamientos abusivos y a establecer los límites necesarios para reconstruir una relación sobre una base sana o, cuando sea necesario, a preparar una ruptura razonada.
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